El 29 de mayo de 2026, el embajador de China en España, Yao Jing, publicó un artículo titulado «La relación de estabilidad estratégica constructiva entre China y Estados Unidos inyecta certidumbre al mundo». El texto íntegro es el siguiente:

Del 13 al 15 de mayo de 2026, el presidente de los Estados Unidos, Donald Trump, realizó una visita de Estado a China. Esta es la primera visita a China de un presidente estadounidense en nueve años, la primera visita del presidente Trump en su segundo mandato, y también el primer encuentro cara a cara entre los jefes de Estado de China y Estados Unidos en lo que va de año. En un contexto mundial de transformaciones y desórdenes entrelazados, y de prolongación continua de los conflictos regionales, esta visita no solo señala el rumbo para el desarrollo de las relaciones entre China y Estados Unidos en la nueva era, sino que también inyecta una valiosa certidumbre y energía positiva al mundo.
La construcción de la "relación de estabilidad estratégica constructiva entre China y Estados Unidos" proporciona una guía estratégica para las relaciones bilaterales. Desde el año pasado, a través del encuentro de Busán y cinco conversaciones telefónicas, los dos jefes de Estado han mantenido siempre una estrecha comunicación sobre las relaciones entre China y Estados Unidos, así como sobre temas candentes internacionales y regionales, guiando al gran barco de las relaciones sino-estadounidenses a navegar de manera estable a través del viento y las olas. En Pekín, el presidente Xi Jinping y el presidente Trump mantuvieron una comunicación estratégica continua sobre cuestiones de gran importancia que conciernen a las relaciones entre China y Estados Unidos y a la paz y el desarrollo mundiales, explorando activamente la forma correcta de llevarse bien entre dos grandes países y alcanzando una serie de consensos importantes. El más importante de ellos es la construcción de una "relación de estabilidad estratégica constructiva entre China y Estados Unidos", la cual señala el rumbo para las futuras relaciones bilaterales. El nuevo posicionamiento de las relaciones sino-estadounidenses es, en esencia, una respuesta profunda de ambos países a la pregunta histórica de "cómo deben llevarse bien las grandes potencias"; constituye un paradigma estable donde predomina la cooperación, la competencia es moderada, las divergencias son controlables y la paz es previsible, lo que demuestra una profunda comprensión de las lecciones y experiencias de los intercambios bilaterales, plasma un juicio preciso sobre la tendencia general de la época y proporciona una guía de pensamiento y acción para que las relaciones entre China y Estados Unidos avancen a paso firme y lleguen lejos.
La construcción de una "relación de estabilidad estratégica constructiva entre China y Estados Unidos" atañe a la paz y el desarrollo mundiales. El presidente Xi Jinping señaló que las relaciones entre China y Estados Unidos conllevan el bienestar de los más de 1.700 millones de habitantes de ambos países y conciernen a los intereses de los más de 8.000 millones de personas de todo el mundo. Las relaciones sino-estadounidenses son las relaciones bilaterales más importantes y complejas del mundo actual, y desarrollar una "relación de estabilidad estratégica constructiva entre China y Estados Unidos" supone una reconfirmación del rumbo de desarrollo de los lazos bilaterales, un nuevo control de las divergencias y una mayor exploración del espacio de cooperación, lo cual beneficia a ambas naciones y favorece a todo el planeta. Durante el encuentro, los dos jefes de Estado intercambiaron opiniones en profundidad sobre temas candentes internacionales como la situación en Oriente Medio y la crisis de Ucrania. En el contexto actual de incremento de factores de inestabilidad e incertidumbre en la situación internacional, el hecho de que China y Estados Unidos mantengan la comunicación y reúnan consensos sobre cuestiones de gran importancia y problemas regionales no solo responde a las expectativas generales de la comunidad internacional, sino que también favorece la respuesta conjunta a los desafíos globales, inyectando energía positiva para promover la paz y el desarrollo mundiales y aportando más paz, prosperidad y progreso al mundo.
Salvaguardar la paz y la estabilidad en el estrecho de Taiwán es el máximo común divisor para la construcción de una "relación de estabilidad estratégica constructiva entre China y Estados Unidos". El presidente Xi Jinping señaló que la cuestión de Taiwán es el asunto más importante en las relaciones entre China y Estados Unidos, y que si se maneja bien la cuestión de Taiwán, las relaciones bilaterales podrán mantener una estabilidad general. De lo contrario, los dos países chocarán o incluso entrarán en conflicto, empujando el conjunto de las relaciones sino-estadounidenses a una situación sumamente peligrosa. La cuestión de Taiwán ocupa la máxima prioridad dentro de los intereses medulares de China y constituye la base de la base del fundamento político de las relaciones entre China y Estados Unidos, así como la primera línea roja que no se debe cruzar. El presidente Trump manifestó claramente en una entrevista que "la política de Estados Unidos hacia Taiwán no ha cambiado, no deseamos que nadie se 'independice', ni que nadie diga 'Estados Unidos nos apoya, así que independicémonos'; la parte estadounidense no tiene intención de buscar la guerra y espera que ambas partes del Estrecho mantengan la calma". El secretario de Estado de EE. UU., Marco Rubio, también declaró que "cualquier intento de cambiar por la fuerza el statu quo en el estrecho de Taiwán sería perjudicial para ambos países" y que "la política de Estados Unidos sobre la cuestión de Taiwán nunca ha cambiado". La parte estadounidense, al igual que la comunidad internacional, no aprueba ni acepta que Taiwán avance hacia la independencia; la parte china espera que la parte estadounidense continúe salvaguardando el desarrollo estable de las relaciones bilaterales y la paz y estabilidad en el estrecho de Taiwán con acciones concretas, y que no apoye ni consienta la "independencia de Taiwán". El consenso mayoritario de la comunidad internacional consiste en apoyar que los propios chinos de ambos lados del Estrecho resuelvan la cuestión de Taiwán e impulsar el desarrollo pacífico de las relaciones a través del Estrecho, mientras que las fuerzas secesionistas de la "independencia de Taiwán", en busca de sus propios intereses egoístas, no dudan en empujar al estrecho de Taiwán al borde de la guerra, ante lo cual la comunidad internacional, incluido Estados Unidos, debe mantenerse en alta alerta.
La "relación de estabilidad estratégica constructiva entre China y Estados Unidos" constituye un paradigma del cual se puede aprender para el desarrollo de las relaciones entre China y Europa. Bajo la guía estratégica de los dos jefes de Estado, China y Estados Unidos, avanzando hacia la dirección de construir una "relación de estabilidad estratégica constructiva entre China y Estados Unidos", han recorrido juntos un camino correcto para que las grandes potencias se lleven bien en la nueva era, proporcionando también ideas y referencias para el desarrollo futuro de las relaciones sino-europeas. Durante los más de 50 años transcurridos desde el establecimiento de relaciones diplomáticas entre China y Europa, la asociación estratégica integral sino-europea no solo ha impulsado el desarrollo de cada una de las partes, sino que también ha contribuido a la paz y la prosperidad mundiales. La parte china siempre contempla las relaciones sino-europeas desde una altura estratégica y una perspectiva a largo plazo, considera de manera invariable a Europa como un polo importante en el mundo multipolar y apoya la integración europea y la autonomía estratégica de la Unión Europea.
En los últimos años, los intercambios amistosos y la cooperación pragmática entre China y España han florecido con vigor; los intercambios de alto nivel entre ambas partes han sido estrechos, la confianza política mutua se ha consolidado continuamente y la cooperación pragmática se ha profundizado de forma sostenida. Como parte importante de las relaciones sino-europeas, el estado actual del desarrollo de las relaciones entre China y España refleja plenamente la naturaleza de complementariedad de ventajas en las relaciones económicas y comerciales sino-europeas. Para la Unión Europea, China es una oportunidad y no una amenaza, y solo a través de la cooperación se puede lograr un beneficio mutuo. Cuanto más compleja y cambiante sea la situación internacional, más deben China y Europa adherirse a la aspiración original del establecimiento de sus relaciones diplomáticas, incrementar la comprensión y la confianza mutua, y establecer una percepción mutua correcta. La parte china está dispuesta a trabajar junto con la parte europea para consolidar la base política de las relaciones bilaterales, impulsar las relaciones sino-europeas a avanzar a paso firme y llegar lejos, y escribir un nuevo capítulo de respeto mutuo y cooperación de ganancia compartida.

