En la madrugada del 16 de septiembre hora de Beijing, la Mesa de la 59 Asamblea General de la ONU rechazó incluir en la agenda del presente período de sesiones la moción de la llamada "participación" de Taiwán en la ONU. Desde 1993, las autoridades taiwanesas han instigado anualmente a un ínfimo grupo de países a presentar a la Asamblea General de la ONU este tipo de proyectos, pero siempre han terminado en un fracaso.
Los hechos demuestran que, siendo parte de China, Taiwán no tiene en absoluto el derecho a prticipar en la ONU formada por los Estados soberanos. Ningún acto que viola los propósitos y principios de la Carta de la ONU, que contraviene la resolución 2758 de la Asamblea General y que desafía el principio de una sola China universalmente reconocido puede de ninguna manera contar con el apoyo de los amplios Estados miembros de la ONU ni ser aceptado por los 1.300 millones de seres del pueblo chino, incluidos los compatriotas de Taiwán.
Las autoridades taiwanesas deben terminar ya tal maniobra política y retornar al principio de una sola China.

